Repullo señaló a Planeta A que la Hoja de Ruta ha recogido las alegaciones del sector y expone unas medidas adecuadas, pero le falta concreción, porque no tienen un calendario de ejecución ni un plan operativo. “Los inversores no pueden vivir pensando en qué se va a hacer, tienen que saber cuándo”, añade. En estos momentos, “hay una demanda tremenda de biometano, nos piden de Europa y no podemos satisfacer”, aseveró.

 

El biogás es un gas renovable producido a partir de materias primas de origen biológico y es un claro ejemplo de economía circular al producirse a partir de residuos orgánicos, sin necesidad recurrir a materiales vírgenes. Los principales residuos y materiales disponibles para la obtención de biogás mediante el proceso de digestión anaerobia son biorresiduos de origen doméstico, comercial e industrial; lodos de Estaciones Depuradoras de Aguas Residuales (EDAR); residuos de las industrias agroalimentarias; estiércoles y restos de cultivos herbáceos.

 
 

En la actualidad hay 130 instalaciones en España que generan biogás, repartidas en 46 plantas de tratamiento de residuos, 34 estaciones de depuración de aguas residuales, 13 plantas del sector agropecuario, 3 del sector de fabricación de bebidas, 3 del sector químico, 7 del sector del papel, 1 del sector de la construcción, 13 plantas asociadas a administraciones, comercio y servicios y 10 a otros sectores.

 

Además, España cuenta actualmente con cinco plantas de producción de biometano procedente de la depuración del biogás. El biometano puede producirse a partir de la depuración del biogás generado por digestión anaerobia, o bien a partir del lavado del gas de síntesis generado en la gasificación de la biomasa, siendo 100% renovable. Los usos a los que se puede destinar el biogás son transporte, uso térmico y eléctrico o cogeneración.

Según los datos de la Asociación Europea del Biogás, en 2019 existían en Europa un total de 18.943 instalaciones de producción de biogás, en las que se produjeron un total de 193 TWh de biogás. Y de biometano había 725 plantas, que produjeron 26,7 TWh.

Sistema de garantía de origen renovable

El Gobierno quiere además que el consumidor sepa el origen del biogás renovable que compra, y va a crear un sistema de garantías de origen en el primer semestre de este año, que permita diferenciar su valor añadido frente a gases de origen fósil.

 

La Hoja de Ruta del Biogás recoge 45 medidas y el Ministerio para la Transición Energética ya ha activado una línea de ayudas de 150 millones para proyectos singulares de biogás con cargo al Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. Para Repullo “eso son ayudas coyunturales, no son ayudas estructurales que indiquen que el país vaya a hacer estos proyectos de manera continuada, como hay en Francia”.

 

El biometano puede desplazar gradualmente al gas natural de origen fósil en sus usos habituales

 

Aprovechar los residuos para generar biogás supone además contribuir a la lucha contra el cambio climático, ya que se evitan emisiones de metano y de dióxido de carbono a la atmósfera. Además, mejora la gestión del residuo o material, como estiércoles, que no acaban contaminando acuíferos por nitratos.

 

El biometano puede desplazar gradualmente al gas natural de origen fósil en sus usos habituales, sobre todo en instalaciones de alto consumo de energía o difícilmente electrificables, como el transporte pesado o la industria intensiva en uso de energía térmica. De esta forma, se va a promover el uso del biogás o el biometano en las flotas de servicios municipales, como los autobuses o los camiones de recogida de residuos, así como para la tracción de los servicios ferroviarios de mercancías en aquellas líneas aún sin electrificar.

Mayor independencia energética

En el actual contexto de guerra en Ucrania, España necesita aumentar su independencia energética y reducir la importación de gas natural. El uso del biogás y otros gases renovables como el hidrógeno puede permitir reducir la dependencia energética de nuestro país, mejorando la seguridad de suministro energético.

 

La producción de biogás se realiza en el mundo rural, en explotaciones agropecuarias, agroalimentarias y municipales, con lo que generar energía en el territorio de forma deslocalizada contribuye a evitar la despoblación rural y crear empleo.

 
 

Repullo señaló a Planeta A que la Hoja de Ruta ha recogido las alegaciones del sector y expone unas medidas adecuadas, pero le falta concreción, porque no tienen un calendario de ejecución ni un plan operativo. “Los inversores no pueden vivir pensando en qué se va a hacer, tienen que saber cuándo”, añade. En estos momentos, “hay una demanda tremenda de biometano, nos piden de Europa y no podemos satisfacer”, aseveró.

 

El biogás es un gas renovable producido a partir de materias primas de origen biológico y es un claro ejemplo de economía circular al producirse a partir de residuos orgánicos, sin necesidad recurrir a materiales vírgenes. Los principales residuos y materiales disponibles para la obtención de biogás mediante el proceso de digestión anaerobia son biorresiduos de origen doméstico, comercial e industrial; lodos de Estaciones Depuradoras de Aguas Residuales (EDAR); residuos de las industrias agroalimentarias; estiércoles y restos de cultivos herbáceos.

 
 

En la actualidad hay 130 instalaciones en España que generan biogás, repartidas en 46 plantas de tratamiento de residuos, 34 estaciones de depuración de aguas residuales, 13 plantas del sector agropecuario, 3 del sector de fabricación de bebidas, 3 del sector químico, 7 del sector del papel, 1 del sector de la construcción, 13 plantas asociadas a administraciones, comercio y servicios y 10 a otros sectores.

 

Además, España cuenta actualmente con cinco plantas de producción de biometano procedente de la depuración del biogás. El biometano puede producirse a partir de la depuración del biogás generado por digestión anaerobia, o bien a partir del lavado del gas de síntesis generado en la gasificación de la biomasa, siendo 100% renovable. Los usos a los que se puede destinar el biogás son transporte, uso térmico y eléctrico o cogeneración.

Según los datos de la Asociación Europea del Biogás, en 2019 existían en Europa un total de 18.943 instalaciones de producción de biogás, en las que se produjeron un total de 193 TWh de biogás. Y de biometano había 725 plantas, que produjeron 26,7 TWh.

Sistema de garantía de origen renovable

El Gobierno quiere además que el consumidor sepa el origen del biogás renovable que compra, y va a crear un sistema de garantías de origen en el primer semestre de este año, que permita diferenciar su valor añadido frente a gases de origen fósil.

 

La Hoja de Ruta del Biogás recoge 45 medidas y el Ministerio para la Transición Energética ya ha activado una línea de ayudas de 150 millones para proyectos singulares de biogás con cargo al Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. Para Repullo “eso son ayudas coyunturales, no son ayudas estructurales que indiquen que el país vaya a hacer estos proyectos de manera continuada, como hay en Francia”.

 

El biometano puede desplazar gradualmente al gas natural de origen fósil en sus usos habituales

 

Aprovechar los residuos para generar biogás supone además contribuir a la lucha contra el cambio climático, ya que se evitan emisiones de metano y de dióxido de carbono a la atmósfera. Además, mejora la gestión del residuo o material, como estiércoles, que no acaban contaminando acuíferos por nitratos.

 

El biometano puede desplazar gradualmente al gas natural de origen fósil en sus usos habituales, sobre todo en instalaciones de alto consumo de energía o difícilmente electrificables, como el transporte pesado o la industria intensiva en uso de energía térmica. De esta forma, se va a promover el uso del biogás o el biometano en las flotas de servicios municipales, como los autobuses o los camiones de recogida de residuos, así como para la tracción de los servicios ferroviarios de mercancías en aquellas líneas aún sin electrificar.

Mayor independencia energética

En el actual contexto de guerra en Ucrania, España necesita aumentar su independencia energética y reducir la importación de gas natural. El uso del biogás y otros gases renovables como el hidrógeno puede permitir reducir la dependencia energética de nuestro país, mejorando la seguridad de suministro energético.

 

La producción de biogás se realiza en el mundo rural, en explotaciones agropecuarias, agroalimentarias y municipales, con lo que generar energía en el territorio de forma deslocalizada contribuye a evitar la despoblación rural y crear empleo.